Los veranos de la merina
La Laguna de la Nava se inscribe en una colección que recorre Cebollera, Urbión y la Demanda tras la oveja merina, interpretando el paisaje como el resultado de siglos de pastoreo; en esta hondonada, ese resultado se lee en las orillas y en el propio suelo. A mitad del camino histórico entre Villoslada y Lumbreras, una laguna somera ocupa el fondo de una nava, una depresión llana de drenaje deficiente rodeada de pastizal y, más allá, de pinar y robledal. Su nivel varía mucho con las lluvias, y en primaveras secas apenas conserva agua. La sensación es de calma y de humedad acumulada. Lo que detiene es la variedad de orillas, desde las desnudas y pisoteadas a las cubiertas de vegetación palustre. La lectura de este punto es un criterio: el estado de los márgenes de una laguna y el color de su suelo permiten leer, a la vez, la presión del ganado y el régimen de encharcamiento.
Sensaciones
Apertura, Quietud, Silencio, Suelo humedo
Tiempo
2 h 30 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Paseo interpretativo
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
La Rioja
Media
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