El mar bajo el bosque del norte
Este sitio participa en una colección que pregunta cómo llega al aire la sal de un mar perdido, y en los castaños centenarios de San Zadornil la transformación del paisaje la firmaron las personas: árboles enormes, de tronco retorcido, muchos huecos por dentro y con varios tallos saliendo de la misma base, plantados y trabajados durante generaciones para dar castañas y madera. Siguen vivos. Y eso es lo sorprendente. La clave que se lleva de aquí es leer un castaño hueco como un árbol que vive por fuera: el centro del tronco es madera ya muerta, que sostiene pero no alimenta, y cuando los hongos y los insectos la vacían, el árbol sigue viviendo en sus capas exteriores, a veces durante siglos, como un tubo que todavía da fruto.
Sensaciones
Frescor, Humedad, Refugio
Tiempo
2 h
Esfuerzo físico
Medio
Tipo de experiencia
Paseo interpretativo
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Burgos
Media
La profundidad es la de toda tu ruta. Cámbiala encima de los resultados y cambiarán el texto y el precio.