La rana que llegó detrás del hielo
La cascada del Estrecho se suma a una colección que lee Sobrarbe a través de la rana pirenaica, un endemismo que vive solo en torrentes sobre sustrato calizo, y que se pregunta qué fija los bordes de su área. La roca es uno de esos bordes, y en Ordesa se lee con toda claridad. En este punto, el río Arazas se encaja en una estrecha garganta y se precipita en un salto potente, labrado en calizas del Cretácico superior ricas en fósiles marinos, dentro de un valle glaciar en U de paredes estratificadas. El entorno, de hayedo-abetal húmedo, contrasta con la verticalidad de la roca. El criterio que propone esta coordenada es leer la secuencia de saltos del río como la expresión de la erosión diferencial sobre capas de distinta resistencia, y entender por qué ese tipo de relieve produce torrentes escalonados.
Sensaciones
Agua dinámica, Frescor, Permanencia (roca), Sonido envolvente
Tiempo
1 h 45 min
Esfuerzo físico
Medio
Tipo de experiencia
Paseo interpretativo
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Huesca
Media
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