El bosque que siembra el ratón
El Pontón de la Oliva pertenece a una colección que estudia quién siembra el bosque en las sierras silíceas del norte de Madrid, Segovia y Guadalajara, y aquí examina el límite que la roca impone al agua y a la vegetación. Es la presa con la que Madrid empezó a abastecerse del Lozoya a mediados del siglo XIX, levantada en el punto donde el río abandona las pizarras de la sierra y entra en un cañón de calizas del Cretácico. Las filtraciones a través del karst impidieron que el embalse funcionara y obligaron a trasladar la toma aguas arriba. La sensación es la de un monumento a un error de lectura. Lo que detiene es el contraste entre el muro y la ausencia de lago. La conclusión que se lleva quien mira con atención es esta: en un sustrato kárstico el agua superficial se infiltra por fisuras y conductos de disolución, de modo que la retención depende de la roca y no solo del cauce, y ese mismo contacto entre rocas separa también el melojar de la vegetación calcícola.
Sensaciones
Apertura, Calor, Permanencia (roca), Sonido lejano
Tiempo
1 h 40 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Paseo interpretativo
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Madrid
Media
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