La sabina que siembra el zorro
Los cerros volcánicos de La Miñosa entran en una colección que estudia quién siembra la sabina y los demás árboles en las parameras y cañones calizos del este de Guadalajara y de la Serranía de Cuenca, y aquí marcan uno de sus límites: un sustrato donde la sabina no se establece. Son afloramientos de andesitas del Pérmico, rocas volcánicas silíceas que emergen entre los materiales calizos y triásicos del entorno de Atienza, con matorral de suelo ácido y pequeñas zonas encharcadas con vegetación de turbera. La sensación es de un enclave raro, distinto de todo lo que lo rodea. Lo que detiene es la nitidez del cambio de vegetación. La lectura útil que ofrece este sitio es esta: un afloramiento de roca ácida en un territorio calizo funciona como una isla edáfica que excluye a las especies calcícolas y acoge a otras, incluidas comunidades higrófilas de turbera, por mucho que los dispersores atraviesen sus límites.
Sensaciones
Aislamiento, Apertura, Permanencia (roca), Silencio
Tiempo
55 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Observación tranquila
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Guadalajara
Media
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