La sabina que siembra el zorro
La Cueva de Harzal se integra en una colección que estudia quién siembra la sabina y los demás árboles en las parameras y cañones calizos del este de Guadalajara y de la Serranía de Cuenca, y aquí analiza el refugio como recurso que concentra la presencia de personas y animales en un mismo punto del paisaje. La cueva se abre en la pared occidental del barranco de la Cueva, sobre el río Alboreca, con dos entradas y un abrigo, y fue habitada desde el Neolítico, con materiales de la Edad del Bronce y cerámica de época islámica, aunque hoy no conserva restos visibles. La sensación es de un lugar elegido una y otra vez. Lo que detiene es la persistencia de su uso a lo largo de milenios. De este punto se saca una forma de juzgar lo que se ve: los refugios que reúnen abrigo, agua próxima y control visual del entorno acumulan ocupaciones de épocas muy distintas que no se borran entre sí, porque cada una buscó las mismas ventajas físicas.
Sensaciones
Contraste térmico, Penumbra, Refugio, Silencio
Tiempo
2 h
Esfuerzo físico
Medio
Tipo de experiencia
Exploración activa
Indicado para
Solo / pareja
Lugar
Guadalajara
Media
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