El bosque que siembra el ratón
El melojar de Campillo de Ranas ocupa un lugar central en una colección que estudia quién siembra el bosque en las sierras silíceas del norte de Madrid, Segovia y Guadalajara, porque aquí el melojo muestra su capacidad de perpetuarse sin sembradores. Sobre las pizarras de la Sierra Norte de Guadalajara, el bosque forma rebolledas densas de troncos finos, coetáneos y agrupados, resultado de siglos de cortas para leña y carbón, con hojas marcescentes que persisten en invierno. En los bordes y claros aparecen robles jóvenes aislados. La sensación es de un bosque denso y uniforme. Lo que detiene es la regularidad de la masa y la escasez de regeneración por semilla en su interior. Aquí se aprende a interpretar una señal: el melojo combina dos vías de renovación —el rebrote de cepa y raíz, potenciado por las cortas, y la regeneración por bellota dispersada por animales—, y la estructura del bosque permite distinguir qué parte procede de cada una.
Sensaciones
Luz filtrada, Quietud, Sonido intermitente, Textura
Tiempo
1 h 40 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Paseo interpretativo
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Guadalajara
Media
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