La sabina que siembra el zorro
Las salinas de Imón se integran en una colección que estudia quién siembra la sabina y los demás árboles en las parameras y cañones calizos del este de Guadalajara y de la Serranía de Cuenca, y aquí muestran cómo la geología del Triásico sostuvo durante siglos una economía y hoy sostiene otra vida. El conjunto, documentado desde el siglo XII, con cerca de un millar de albercas, norias, recocederos y grandes almacenes, funcionó hasta finales del siglo XX, es Bien de Interés Cultural y forma parte del paisaje que se propone reconocer por su sal y su agua dulce. Se asienta sobre arcillas rojas y evaporitas del Keuper, con afloramientos de rocas volcánicas oscuras en el entorno. La sensación es de un paisaje industrial en reposo. Lo que detiene es la relación entre la roca de debajo y la obra de encima. Aquí se aprende a interpretar una señal: las salinas de interior se sitúan donde la sal enterrada del Keuper aflora disuelta en manantiales, y la geología del entorno —arcillas rojas y ofitas— delata esos lugares antes de ver el agua.
Sensaciones
Calor, Luz abierta, Quietud, Silencio
Tiempo
1 h 40 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Paseo interpretativo
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Guadalajara
Media
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