La rana que llegó detrás del hielo
La Cueva del Oso se integra en una colección que lee Sobrarbe a través de la rana pirenaica y se pregunta qué fija los bordes de su área, incluida la historia del hielo que vació y luego devolvió la vida a estos valles. Esta cavidad caliza, a unos mil quinientos ochenta metros junto a Tella, es uno de los mejores registros de esa época: en su interior se han recuperado miles de restos de oso de las cavernas, de al menos cuarenta y tres individuos, acumulados entre hace unos cuarenta y tres mil y treinta y seis mil años. Es el yacimiento de esta especie situado a mayor altitud de la península. El criterio que propone esta coordenada es leer la cueva como un refugio térmico y sus restos como un archivo de inviernos glaciares, en el que la estabilidad del microclima explica el uso.
Sensaciones
Contraste térmico, Frescor, Penumbra, Refugio
Tiempo
1 h 40 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Paseo interpretativo
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Huesca
Media
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