El mar bajo el bosque del norte
Aquí continúa el hilo de una colección que pregunta cómo llega al aire la sal de un mar perdido, y en Poza de la Sal la primera de sus fuerzas, la sal enterrada, se ve trabajando en bruto: una gran depresión casi circular rodeada de capas de roca levantadas casi de pie por la sal que subió desde abajo, un diapiro. En el centro, donde la sal se ha disuelto, afloran rocas de colores extraños. Es un cráter que no cayó del cielo. Pero la sal no subió sola. La enseñanza práctica de este rincón es leer el centro de un diapiro como un ascensor de las profundidades: al subir, la sal arrastró consigo arcillas rojas, yesos y bloques de una roca oscura de origen volcánico que estaban enterrados a gran profundidad, y que hoy afloran aquí, fuera de su sitio.
Sensaciones
Contraste térmico, Viento en el cuerpo
Tiempo
55 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Paseo interpretativo
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Burgos
Media
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