El bosque que siembra el ratón
El Puerto de la Quesera se integra en una colección que estudia quién siembra el bosque en las sierras silíceas del norte de Madrid, Segovia y Guadalajara, y aquí introduce una dimensión que suele quedar fuera: el ritmo nocturno de los dispersores. El collado, a algo más de 1.700 metros en la divisoria de la Sierra de Ayllón, combina crestones de cuarcita plegada, pastos de altura y un melojar bajo deformado por el viento, con una contaminación lumínica escasa que permite observar el cielo con buena calidad. La sensación es de exposición y amplitud. Lo que detiene es la claridad del cielo nocturno. Lo que se aprende a deducir aquí es esto: la calidad del cielo se lee en la visibilidad de la Vía Láctea y en la orientación con la Polar, y esa misma oscuridad es la que aprovechan los roedores dispersores y sus depredadores para su actividad, de modo que la siembra del melojar es, en buena parte, nocturna.
Sensaciones
Aislamiento, Apertura, Silencio, Viento en el cuerpo
Tiempo
1 h 30 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Observación tranquila
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Segovia
Media
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