La sabina que siembra el zorro
El Alboreca se integra en una colección que estudia quién siembra la sabina y los demás árboles en las parameras y cañones calizos del este de Guadalajara y de la Serranía de Cuenca, y aquí muestra el papel del bosque de ribera en un territorio donde el agua es escasa y frágil. Es un afluente del alto Henares de aguas frías y calcáreas, con una ribera arbolada conservada, pequeñas tobas en su cauce y una comunidad de invertebrados exigentes, entre ellos larvas de plecópteros; en este tramo, la trucha común es prácticamente la única especie de pez. La sensación es de un río pequeño y bien cuidado por su propia orilla. Lo que detiene es el contraste con el Henares de aguas abajo. Aquí se aprende una correspondencia sencilla: la calidad de un río se lee en la escalera de exigencia de sus invertebrados, y en los arroyos pequeños depende en gran medida de la ribera, que aporta sombra, alimento y estabilidad, de modo que su conservación sostiene a toda la red trófica.
Sensaciones
Agua dinámica, Frescor, Sombra profunda, Sonido constante
Tiempo
1 h 40 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Observación tranquila
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Guadalajara
Media
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