hacia todas nuestras provincias

El bosque que siembra el ratón

El árbol venenoso que paga a sus sembradores

Cómo leer la alianza viva

El Tejo de la Senda pertenece a una colección que estudia quién siembra el bosque en las sierras silíceas del norte de Madrid, Segovia y Guadalajara, y añade al ratón y al arrendajo un tercer sembrador: el pájaro que come frutos. Es un tejo de gran porte en la ladera umbría del valle de Mojonavalle, cerca del abedular de Canencia, rodeado de acebos, abedules y melojos, en un ambiente fresco y húmedo. Su copa densa proyecta una sombra cerrada bajo la que casi nada prospera. La sensación es de un árbol antiguo en un rincón protegido. Lo que detiene es la combinación de toxicidad y oferta de alimento que muestra en otoño. Este paisaje ofrece una pista que conviene recordar: el tejo depende de aves frugívoras que consumen el arilo y dispersan la semilla intacta, y su tolerancia extrema a la sombra le permite establecerse bajo los árboles donde esas aves la depositan, de modo que su distribución sigue el mapa de los posaderos.

Sensaciones

Frescor, Intimidad, Quietud, Sombra profunda

Tiempo

1 h 45 min

Esfuerzo físico

Medio

Tipo de experiencia

Observación tranquila

Indicado para

Solo / pareja

Lugar

Madrid

Media

4,30 €

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