El encuentro con el Valle del Jerte
Este lugar pertenece a una colección que recorre el Valle del Jerte y sus sierras siguiendo al frío, y que pregunta qué le debe este territorio a ese frío. En el paraje de la Solana de Andrés, en la ladera del Puerto de Honduras, crece un tejo aislado: árbol de hoja perenne, oscura y lineal, corteza rojiza en placas y copa densa, refugiado en un rincón sombrío entre rocas y arbolado. En el Valle del Jerte, los tejos son raros y aparecen como ejemplares sueltos o en pequeños grupos. La sensación junto a él es de penumbra fresca y de tiempo largo. Lo que detiene es su singularidad en un paisaje de caducifolios. La lectura de este punto es un criterio: el tejo es una especie tolerante a la sombra, de crecimiento lento y fructificación irregular, cuya distribución actual marca los enclaves donde se conservan la humedad y el frescor de climas pasados.
Sensaciones
Frescor, Intimidad, Quietud, Sombra profunda
Tiempo
1 h 15 min
Esfuerzo físico
Medio
Tipo de experiencia
Observación tranquila
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Cáceres
Media
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