El bosque que siembra el ratón
El Chorro de Navafría pertenece a una colección que estudia quién siembra el bosque en las sierras silíceas del norte de Madrid, Segovia y Guadalajara, y aquí se ocupa de quienes no lo hacen: los consumidores de semillas e insectos que dependen de lo que otros sembraron. En la vertiente segoviana de Guadarrama, el arroyo del Chorro, afluente del Cega, se despeña por un resalte de granito en un salto de unos veinte metros, en el seno de un pinar denso de pino silvestre con sotobosque de helechos y rocas cubiertas de musgo. La sensación es de bosque cerrado y de un sonido que lo domina todo. Lo que detiene es cómo el paisaje sonoro se transforma al alejarse del salto. La señal que enseña a leer este lugar es esta: el ruido del torrente enmascara las frecuencias medias y graves y solo deja pasar los cantos agudos, de modo que el bosque audible empieza donde el ruido decae, y en invierno lo ocupa la bandada mixta, una asociación de pequeñas aves que explota los recursos del pinar.
Sensaciones
Capas de sonido, Frescor, Humedad, Sonido envolvente
Tiempo
1 h 40 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Observación tranquila
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Segovia
Media
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