Los veranos de la merina
Sancho Leza se inscribe en una colección que recorre Cebollera, Urbión y la Demanda tras la oveja merina, leyendo en el paisaje las huellas del pastoreo y de su retirada; en este collado, la retirada se lee en la madurez de un pinar. A unos 1.390 metros, entre el valle de Pajares y la cuenca del Leza, extensos pinares de pino silvestre alternan con pastos de vacuno, y en los rodales con árboles gruesos y madera muerta aparecen los grandes agujeros alargados del picamaderos negro, un pícido de bosques maduros. La sensación es la de un bosque que ha cambiado de fase. Lo que detiene es la diversidad de cavidades en un mismo árbol. La lectura de este punto es un criterio: los grandes pícidos actúan como excavadores primarios de cavidades que después usa una cadena de especies que no pueden excavar, de modo que su presencia indica y multiplica la madurez del bosque.
Sensaciones
Olor, Quietud, Sombra profunda, Sonido intermitente
Tiempo
2 h
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Paseo interpretativo
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
La Rioja
Media
La profundidad es la de toda tu ruta. Cámbiala encima de los resultados y cambiarán el texto y el precio.