hacia todas nuestras provincias

La sabina que siembra el zorro

Las plantas que se ponen rojas en una tierra de sal

Cómo leer la adaptación de la vegetación

Las salinas de La Olmeda de Jadraque entran en una colección que estudia quién siembra la sabina y los demás árboles en las parameras y cañones calizos del este de Guadalajara y de la Serranía de Cuenca, y aquí marcan otro límite: un suelo salino donde ningún árbol se establece. Las salinas, documentadas desde la Edad Media y en uso hasta tiempos recientes, conservan unas ochocientas albercas, varias norias y pozos sobre arcillas salinas del Keuper, y entre sus muretes se ha instalado una vegetación halófila especializada, protegida y rara en el interior. La sensación es de un paisaje construido por la sal. Lo que detiene es la coincidencia entre la obra humana y la vegetación que la ocupa. Lo que se aprende a leer en este punto es una correspondencia: en suelos salinos, solo prosperan especies halófilas con adaptaciones fisiológicas y morfológicas a la sal, cuyo cambio de color al final del verano permite leer la extensión del saladar a distancia.

Sensaciones

Calor, Luz abierta, Silencio, Textura

Tiempo

55 min

Esfuerzo físico

Bajo

Tipo de experiencia

Observación tranquila

Indicado para

Solo / pareja, Grupo

Lugar

Guadalajara

Media

4,30 €

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