hacia todas nuestras provincias

El bosque que siembra el ratón

El agua que cae limpia sobre la pizarra y siembra sus orillas

Cómo leer el agua en caída

La Chorrera de Despeñalagua se integra en una colección que estudia quién siembra el bosque en las sierras silíceas del norte de Madrid, Segovia y Guadalajara, y aquí muestra cómo la química del sustrato condiciona el comportamiento del agua y la vida de sus orillas. El salto, en el arroyo de la Chorrera, afluente del Sorbe, desciende en varios escalones sobre pizarras con un desnivel total que alcanza varias decenas de metros, alimentado por las laderas del Ocejón, con aliseda y melojar en el barranco. La sensación es de un agua viva, de régimen cambiante. Lo que detiene es la ausencia de costras minerales en la roca del salto. Aquí se aprende una correspondencia sencilla: sobre pizarras pobres en cal, el agua no deposita toba ni travertino, de modo que el salto mantiene la roca desnuda y el cauce se modela solo por erosión; y el caudal, alimentado por la nieve, sigue un ritmo diario y estacional marcado por la fusión.

Sensaciones

Agua dinámica, Frescor, Humedad, Sonido envolvente

Tiempo

2 h

Esfuerzo físico

Medio

Tipo de experiencia

Paseo interpretativo

Indicado para

Solo / pareja, Grupo

Lugar

Guadalajara

Media

5,90 €

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