Los veranos de la merina
Los Navares se inscriben en una colección que recorre la Demanda, Urbión y Cebollera tras la oveja merina, leyendo en el paisaje lo que dejó el movimiento de los rebaños; este punto toca el núcleo de esa lectura: la red de caminos de la trashumancia. A pocos kilómetros de Brieva de Cameros, el río Brieva salva un escalón rocoso en dos saltos bajo un puente de piedra antiguo, en un valle de prados, muros y antiguos corrales. Brieva, con unas treinta mil merinas en el siglo XVIII, rebaños de más de mil cabezas y un ramal de la Cañada Real de las Siete Villas jalonado por un mojón medieval, fue el último pueblo riojano en mantener la trashumancia. La sensación es la de estar en un nudo de paso. Lo que detiene es la convergencia de agua, piedra y camino. La lectura de este punto es un criterio: las infraestructuras de paso —puentes, vados, collados, mojones— se leen como piezas de un sistema de movilidad cuyo trazado responde a la topografía y a las necesidades del ganado.
Sensaciones
Agua dinámica, Frescor, Humedad, Sonido constante
Tiempo
55 min
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Punto de parada
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
La Rioja
Media
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