La rana que llegó detrás del hielo
El Mirador de Revilla se suma a una colección que lee Sobrarbe a través de la rana pirenaica, un endemismo de torrentes cuyo límite oriental está en este mismo valle, y que se pregunta qué fija los bordes de su área. La respuesta incluye factores que operan muy lejos del agua, y desde aquí se observa uno de ellos: la ganadería de montaña y la red de animales que depende de ella. El mirador domina la garganta de Escuaín, con cantiles calizos de gran altura donde crían rapaces y aves rupícolas, y un cielo surcado por buitres, águilas y quebrantahuesos. El criterio que propone esta coordenada es identificar al quebrantahuesos por su silueta y por su conducta, y leer en esa conducta las piezas del sistema de alta montaña del que depende.
Sensaciones
Apertura, Exposición, Luz abierta, Viento en el cuerpo
Tiempo
2 h
Esfuerzo físico
Bajo
Tipo de experiencia
Observación tranquila
Indicado para
Solo / pareja, Grupo
Lugar
Huesca
Media
La profundidad es la de toda tu ruta. Cámbiala encima de los resultados y cambiarán el texto y el precio.